La apuesta simbólica de las mujeres para erradicar la violencia masculina

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Jessica Gamboa Valdés

Titulada en Trabajado Social; U. Arcis. Magíster en Psicología Comunitaria; U. de Chile. Docente Carrera de Trabajo Social; Universidad Santo Tomás, Santiago de Chile.


Palabras Clave: Violencia Sexual – Contrato Sexual – Patriarcado – Lastesis – #Metoo

“El patriarcado es un juez, que nos juzga por nacer, y nuestro castigo, es la violencia que no ves.
Es feminicidio. Inmunidad para mi asesino. Es la desaparición. Es la violación”
[1].

Performance "Un violador en tu camino". Comuna San Bernardo. Funcionarias de la Salud del Hospital Público "El pino". Santiago de Chile, 2019. Fotografía de Jessica Gamboa Valdés.

Performance «Un violador en tu camino». Comuna San Bernardo. Funcionarias de la Salud del Hospital Público «El pino». Santiago de Chile, 2019. Fotografía de Jessica Gamboa Valdés.

Hace unos días el colectivo Lastesis[2] fue reconocido por la revista norteamericana Times como una de las 100 figuras más influyentes del año 2020, debido al impacto que tuvo su performance “un violador en tu camino”. Tal vez, es necesario recordar que el año 2019, en Chile, la escena social estuvo marcada por el estallido social del 18 de octubre, y la performance se llevó a cabo, precisamente, en este contexto de la revuelta social para denunciar la violencia sexual ejercida por algunos funcionarios policiales, en contra de las mujeres detenidas durante las manifestaciones sociales[3] en la ciudad de Valparaíso. Posteriormente, volvió a realizarse el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer[4], logrando traspasar fronteras, a través de las redes sociales, replicándose en distintos idiomas y lenguas, por millones de mujeres, incluso, en países como Turquía, Túnez, Marruecos e India.

De igual forma ocurrió con el hashtag Metoo que, el año 2017, de forma inusitada se viralizó en las redes sociales, traduciéndolo a múltiples idiomas. Este fenómeno mediático visibilizó el acoso y las agresiones sexuales en contra de mujeres del espectáculo, la televisión y la industria cinematográfica y musical, a propósito que, en los Estado Unidos, se habían hecho públicas las reiteradas denuncias por abuso sexual en contra del productor Harvey Weinstein[5], contexto en que la actriz Alissa Milano escribió #Metoo en su cuenta de twitter alentando a los usuarios de las redes sociales para responder a la siguiente pregunta: «Si has sido acosada o agredida sexualmente, escribe ‘metoo’ como respuesta a este tweet» [6].

#MeToo. Septiembre, 2020. Fotografía de Jessica Gamboa Valdés.

#MeToo. Septiembre, 2020. Fotografía de Jessica Gamboa Valdés.

¿Por qué el impacto de estas expresiones?. A mí modo de ver, radica, fundamentalmente, en colocar en la escena pública, de forma contundente y explícita LA VIOLACIÓN y EL ABUSO SEXUAL como una práctica cotidiana y naturalizada que los hombres ejercen sobre nuestros cuerpos de mujeres y también en contra de los cuerpos de las niñas y niños –tabú por excelencia de las sociedades patriarcales– cimentadas sobre el Contrato Sexual, que Carole Pateman (1996) define como todo pacto no pacífico entre hombres para distribuirse y apropiarse del cuerpo femenino y sus frutos, pacto previo al contrato social moderno que convirtió la diferencia sexual en una diferencia política, estableciendo una subordinación natural de las mujeres con los hombres, y que se confirma a través del derecho sexual del marido en el contrato matrimonial.

Ha sido el pensamiento feminista, del último tercio del siglo XX, en occidente, el que puso la sexualidad en el centro del análisis para la toma de conciencia y libertad femenina[7], cuestionando el modelo sexual basado, fundamentalmente, en la penetración o el coito, del cual se derivan las representaciones sociales de la mujer como objeto sexual al servicio del placer o deseo sexual masculino, la industria sexual y pornográfica que renueva una y otra vez el contrato sexual. En este sentido, la resonancia mundial de “un violador en tu camino” y el #Metoo se debe, justamente al carácter histórico de la violencia hacia las mujeres en las sociedades patriarcales, que trasciende los territorios, las clases sociales, grupos etarios, razas, etnias, etc. La lengua común de las mujeres para nombrar la experiencia[8] con la violencia masculina, y cuyo gesto político consistió en salir del silencio para gritar a viva voz:

“Yo También” (#Metoo)

“Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía el violador eras tú, el violador eres tú”.

Es la apuesta simbólica de las mujeres la que ha ido desmantelando los discursos que conducen a responsabilizarlas por las violencias que reciben. Como plantea la historiadora María Milagros Rivera Garretas “Una sociedad sin violencia contra las mujeres es ahora no solo deseable sino perfectamente pensable. Yo sigo sosteniendo hoy, como sostuve hace veinte años, que la política de lo simbólico puede hacer impensable la violencia contra las mujeres, y puede hacerla tan impensable como es impensable, hoy, el canibalismo”[9].

 


Notas al pie

[1] Letra de la performance “un violador en tu camino” del colectivo Lastesis.

[2] Colectivo interdisciplinario conformado por 4 mujeres que provienen de las artes escénicas y del diseño, cuyo trabajo consiste en crear performances o intervenciones escénicas breves, basadas en tesis feministas que abordan la violencia hacia las mujeres.

[3] Se llevó a cabo por primera vez a las afueras de una comisaría de carabineros, en la ciudad de Valparaíso

[4] Fecha oficializada en los años noventa por las Naciones Unidas, como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, que conmemora el asesinato de las hermanas Mirabal por orden del dictador Rafael Trujillo, en República Dominicana el año 1960.

[5] Se recomienda el documental “Intocable” (2019). También la serie documental del caso Epstein (2019).

[6] https://es.wikipedia.org/wiki/Me_Too_(movimiento) [visitado el 25.09.2020]. Es preciso señalar que, la frase Metoo (yo también) tiene su origen con la activista TaranaBurke, que el año 2006, la comenzó a utilizar en la red social Myspace para empoderar a mujeres de color que han sido agredidas sexualmente.

[7] Feminismo Radical en los EE. UU y el Feminismo de la Diferencia en Francia e Italia. Podemos encontrar estos análisis especialmente, en las obras de Kate Millet “Política Sexual” (1970); Shulamith Firestone “Dialéctica del Sexo” (1970); Carla Lonzi “Escupamos contra Hegel” (1970).AdrienneRich “Heterosexualidad Obligatoria y Existencia Lesbiana” (1980) Andrea Dowrkin “Pornografía”(1981).

[8] Esta idea proviene de la poeta y escritora feminista radical norteamericana AdrienneRich y de la escritora feminista chilena Andrea Franulic Depix. https://andreafranulic.cl/diferencia-sexual/la-experiencia-comun-de-las-mujeres-notas-sobre-diferencia-sexual/

[9] http://www.ub.edu/duoda/web/es/textos/10/222/

Jessica Gamboa Valdés

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