La intervención de Equipos Comunitarios de Emergencia en el incendio forestal del Carmel

Resumen

En el mes de diciembre del año 2010, un gran incendio estalló en el bosque del monte Carmel cerca de la ciudad de Haifa en Israel. El incendio se extendió a lo largo de las comunidades del Consejo Regional Jof Ha-Carmel. El fuego dejó secuelas de cuarenta y cuatro muertos y miles de kilómetros cuadrados de bosque quemado. En este trabajo se describe el desempeño eficaz durante el incendio de Equipos Comunitarios de Emergencia (ECE) establecidos y entrenados durante el año anterior al incendio en las zonas residenciales. Estos equipos deben estar preparados para reaccionar en caso de emergencia debida a la situación de seguridad del país ó a consecuencia de un desastre natural. Los ECE se organizaron de acuerdo a un modelo de preparación de la comunidad desarrollado por el Servicio de Trabajo Comunitario del Ministerio de Bienestar Social para dar una respuesta local inmediata hasta que las fuerzas oficiales llegan a la zona afectada. Los ECE fueron alertados y los residentes previamente alistados proporcionaron información, guiaron a los ciudadanos a través de la evacuación de sus lugares de vivienda, cuidaron la propiedad privada y pública, y participaron en la lucha contra el fuego junto a los bomberos y fuerzas de salvataje. El éxito del ECE se debe a tres etapas identificables: En primer lugar, la capacitación de voluntarios y el incremento de la resiliencia personal y comunitaria. En segundo lugar, la acción coherente y organizada tomada por los ECE durante los cuatro días del incendio. En tercer lugar, el reconocimiento que ganaron los voluntarios de parte de la comunidad. Se sugiere que el modelo sea aplicado a tantas comunidades como sea posible para una reacción rápida adecuada en cualquier tipo de situación de emergencia en Israel.

Palabras clave: equipos Comunitarios de Emergencia (CET), desastre ambiental

Introducción 

En muchos países occidentales, los equipos de emergencia, incluyen tradicionalmente una combinación de responsabilidades entre el Estado, las autoridades municipales, las organizaciones con fines de lucro y las ONGs que activan voluntarios a nivel comunitario. Aunque estos equipos de emergencia son vitales y son los primeros en responder a los desastres locales y nacionales, se puede argumentar que carecen de normas, y son ineficaces e ineficientes (Yanay, Benjamin y Gimmon-Yamin, 2011). La formación de equipos de emergencia efectivos es la misión principal de las autoridades locales y nacionales (Drabek, 2006).
Las pequeñas comunidades locales no son vistas hoy como víctimas indefensas que necesitan asistencia exterior. De hecho, la participación comunitaria local y la capacidad responsiva de la comunidad son cada vez más reconocidas como la primera línea de defensa en la mitigación con desastres de distintos tipos, brindando rápidas respuestas y promoviendo la recuperación mediata (Flint y Brennan, 2006). La idea de civiles autosuficientes después de desastres no es un tema nuevo o fenómeno único. El uso de voluntarios civiles en Europa durante la Segunda Guerra Mundial estaba muy extendido. El sistema utilizado entonces incluyó diferentes niveles de respuesta, tales como primeros auxilios, lucha contra incendios y defensa contraataques químicos y gas. El uso de voluntarios civiles en ECE sigue siendo considerable hoy en día en los países europeos (Orloff, 2011).

Simpson (2001) indica que desde que apareció por primera vez en la ciudad de Los Ángeles, California en 1985, los Equipos Comunitarios de Respuesta a Emergencias  (CERT en inglés) han crecido a más de 139 programas comunitarios existentes en 26 estados en los Estados Unidos. Sin embargo, estos programas fueron originalmente diseñados para responder a una variedad de emergencias locales y servir como base para el desarrollo comunitario y el desempeño cívico de la población (Flint y Brennan, 2006). Con los años, la mayoría de los programas han sido ampliados más allá de un enfoque particular de una sola amenaza, y hoy en día se intenta preparar a la comunidad civil para múltiples situaciones de emergencias y peligros de todo tipo (Simpson, 2001). Por ejemplo, la misión de CERT en los Estados Unidos hoy es educar a la población acerca de la prevención y preparación ante desastres y peligros que pueden afectar su área geográfica y capacitarlos en habilidades básicas de respuesta a desastres, lucha contra incendios, búsqueda y rescate de sobrevivientes, organización de equipos y aciones de primeros auxilios médicos en distintos desastres. Los miembros del CERT también participan en agencias de respuesta de emergencia, tomando un papel muy activo en los proyectos de preparación para emergencias en su comunidad (http://www.citizencorps.gov/cert/).
Para ser eficaces en el desarrollo de la capacidad comunitaria, Flint y Brennan (2006) sugieren que los CERT deben: a. Involucrar a los diversos grupos en la comunidad y garantizar una representación equilibrada de los mismos; b. Volver a lo básico – CERT se han centrado últimamente casi exclusivamente en las grandes catástrofes naturales y actos terroristas; c. Actualización de la capacitación: el desarrollo comunitario y la participación cívica deben ser la piedra fundamental de todos los programas CERT; d. Amplar la visión de lo que se define como desastre: una rápida crisis económica o un cambio ambiental brusco también pueden ser desastrosos en las zonas rurales.

Este estudio de caso trata sobre el desempeño de un Equipo Comunitario de Emergencia (ECE) (TZAHI  en hebreo) en un desastre ambiental en Israel.
En diciembre del año 2010, un mega incendio se inició en el bosque del monte Carmel, cerca de la ciudad de Haifa, debido a la conducta negligente de dos adolescentes. Fuertes vientos del este soplaron durante varios días y el fuego se expandió rápidamente a las colindantes veinticuatro comunidades del Consejo Regional de Hof HaCarmel ubicadas en la zona suroeste del monte Carmel. El fuego también amenazó a dos aldeas drusas (Daliat El-Carmel y Osfia), la ciudad de Tirat Ha-Carmel y la gran ciudad de Haifa; todos estos rodean el bosque del monte Carmel. El fuego causó la muerte de cuarenta y cuatro personas (personal policial, bomberos y trabajadores del servicio penal) y dejó miles de kilómetros cuadrados de bosque quemado. Mucho se ha escrito y se seguirá escribiendo sobre la falta de preparación de los factores gubernamentales nacionales y locales para hacer frente a este desastre.

En junio del año 2012, la Contraloría del Estado de Israel publicó un informe oficial sobre los errores cometidos por los organismos oficiales durante el incendio y la falta de preparación de los consejos regionales y locales en la respuesta al desastre. Por otro lado, dicho informe se refirió positivamente a las acciones tomadas por los Equipos Comunitarios de Emergencia de las distintas comunidades que respondieron a la amenaza del fuego a nivel local en forma eficiente y eficaz. En forma totalmente casual, los voluntarios de los Equipos Comunitarios de Emergencia fueron capacitados y adiestrados durante el año anterior al incendio por los Departamentos de Bienestar Social y Seguridad del Consejo Regional Hof Ha-Carmel, para ser capaces de reaccionar ante cualquier situación imprevista de emergencia.

En este trabajo se describe el desempeño eficaz de estos Equipos Comunitarios de Emergencia. El objetivo principal fue crear un equipo de voluntarios capacitados en cada comunidad ó aldea, para que las comunidades sean capaces de reaccionar adecuadamente y en el ámbito local ante cualquier emergencia comunitaria, ya sea ante una situación de seguridad o un desastre natural. Los ECE se organizaron de acuerdo a un modelo de preparación de la comunidad desarrollada por el Servicio de Trabajo Comunitario del Ministerio de Bienestar Social en el año 2002 (Equipo de Emergencia Comunitaria -TZAHI, 2002) y que fue actualizado en diciembre del año 2006 después de las consecuencias aprendidas durante la Segunda Guerra del Líbano en Israel en relación con el pánico general de la población como reacción en varias ciudades, pueblos y barrios. Actualmente el modelo ECE está siendo revisado y actualizado nuevamente para brindar respuestas a las tradicionales y nuevas amenazas de situaciones de emergencia. Según el modelo ECE, los equipos deben estar listos en todo momento para brindar una respuesta local eficaz e inmediata ante cualquier situación de crisis asegurando así la mejor respuesta de la comunidad hasta que las fuerzas oficiales llegan a la escena de la emergencia.

El relativo éxito de estos equipos se debió a tres identificadas etapas. Primero fue la formación, preparación y capacitación de los voluntarios a través de un curso relativamente intenso que les permitió fortalecer su resiliencia personal y la resiliencia comunitaria. La segunda etapa fue la acción conjunta de los ECE durante los cuatro días del mega incendio. La tercera etapa fue el reconocimiento posterior al incendio por parte de los ciudadanos y el refuerzo de la resiliencia a nivel comunitario. Conclusiones constructivas fueron generadas por los diferentes Equipos Comunitarios  de Emergencia que participaron en el incendio en forma organizada y sincronizada. Los ciudadanos y, especialmente, los equipos de voluntarios regresaron del incendio con más confianza en sí mismos, un aumento de la resiliencia personal y comunitaria debido al éxito que obtuvieron en su labor. Por lo tanto, se sugiere que el modelo sea aplicado a tantas comunidades como sea posible para una reacción rápida y adecuada en cualquier tipo de situación de emergencia inesperada en Israel y en otros países.

Antecedentes al incendio del bosque Carmel

El Consejo Regional de Hof Ha-Carmel se estableció en el año 1951 y está compuesto por veinticuatro comunidades en un área de 190.000 dunam y tiene unos 26.000 habitantes. Se encuentra a orillas del mar Mediterráneo, al sur de la ciudad de Haifa, y se extiende hasta la antigua ciudad de Cesarea. Incluye diez Moshavim (comunidades agrícolas), nueve kibutzim (comunidades cooperativas), una aldea de artistas, dos aldeas drusas, un pueblo árabe y dos ciudades (Tirat HaCarmel y Caesaria).

Los ECE en el Consejo Regional de Ha-Carmel Hof se establecieron como consecuencia de diferentes desastres y situaciones de emergencia que tuvieron lugar en Israel en general y en el área que comprende el Consejo Regional, en particular, de acuerdo con un modelo desarrollado por el Ministerio de Bienestar Social de Israel. Una consideración importante a tener en cuenta cuando se trabaja con equipos de voluntarios es la necesidad de una formación constante y el refuerzo de sus capacidades y motivación. Por lo tanto, se propuso un curso de actualización de diez encuentros para renovar los conocimientos y habilidades de los voluntarios en las comunidades de Hof Ha-Carmel. De las veinticuatro comunidades existentes, dieciséis participaron en el programa enviando a los miembros de los ECE al curso en noviembre del año 2009 (alrededor de un año antes del incendio).

Durante el incendio forestal del Carmel, varios Equipos Comunitarios deEmergencia trabajaron duramente durante todas las etapas del incendio. Ellos alertaron y alistaron a los residentes, proporcionaron información sobre una eventual evacuación de las casas y guiaron a la población según sea necesario. También se hicieron cargo de laprotección de la propiedad privada y pública de las comunidades evacuadas para evitar robos y desmanes, y algunos equipos incluso participaron en la lucha contra el fuego para evitar que este llegue a sus propias casas.

Equipo de emergencia.

Foto: Roni Sofer

El modelo ECE (Equipos Comunitarios de Emergencia)

El modelo comunitario de emergencia es simple y lo suficientemente flexible como para adaptarse a las necesidades y recursos de cada comunidad. El diagrama de flujo se presenta a continuación (ver Figura 1) es el modelo básico propuesto por el Ministerio de Bienestar Social (Ministerio de Bienestar Social, 2011), el cual podría ser adaptado de acuerdo a las necesidades particulares de todo equipo local de emergencia comunitaria en Israel ó cualquier otra localidad. El ECE está presidido por el director general quien es seleccionado por los promotores oficiales del programa de acuerdo a su experiencia en el área de emergencias, la capacidad de organización y su estatus en la comunidad. El director coordina el equipo desde una base ó sede, la cual debe ser ubicada en un edificio geográficamente estratégico y protegido en la comunidad. En Israel muchas veces se elige un refugio anti-bombardeos. En la sede funciona un grupo directivo formado por el director general, el vice-director, y al menos uno o dos ayudantes al grupo. Se recomienda que el Equipo de Comunicación Pública y de Información se encuentre también en la sede con el fin de de proporcionar y difundir mensajes a la comunidad. Las tareas a realizar por el director y el grupo de la sede son: dirigir las acciones y respuestas que deben tomar los ECE hasta que las fuerzas oficiales llegan al sitio del hecho; al llegar las mismas ayudar a las fuerzas oficiales durante el evento de emergencia; recopilar información con el fin de recibir una imagen precisa de la situación de los civiles residentes y poder coordinar los ECE y las fuerzas oficiales en la comunidad.hasta la finalización de la emergencia.

El equipo de Seguridad se compone generalmente por personas con vasta experiencia militar. En Israel el servicio militar dura hasta tres años y durante muchos años se continúa sirviendo alrededor de treinta días por año en la reserva militar. Los miembros de este equipo deben ser capaces de llevar armas y saber utilizarlas en caso de ser necesario a consecuencia de un ataque terrorista. Por lo tanto, tienen que ser capaces de responder en forma organizada en cuanto el evento terrorista empieza hasta que la policía o las fuerzas militares arriben. Por ello, el equipo de seguridad está a cargo de salvar tantas vidas como sea posible dando una respuesta adecuada a las amenazas terroristas y debe proporcionar la información requerida a las fuerzas de seguridad en cuanto llegan al lugar. Ellos también son responsables de proporcionar seguridad personal y comunitaria a los ciudadanos y de prevenir saqueos de la propiedad privada.

El equipo de Salud está integrado por profesionales relacionados con la salud, tales como médicos, enfermeras y proveedores de primeros auxilios altamente entrenados. Ellos son responsables de brindar asistencia a los heridos, de estar en contacto con los servicios de ambulancia de primeros auxilios (“Magen David Adom”) y de referir a hospitales en caso que sea necesario. Además deben proporcionar asistencia médica a los enfermos crónicos de la comunidad y asegurar que reciban atención médica a largo plazo dentro o fuera de la comunidad de acuerdo a las necesidades específicas. Por último, se encargarán de ayudar a identificar a las víctimas fallecidas, y orientar a las familias de las víctimas a través de los procedimientos que deben ser realizados.

El equipo Logístico es el principal responsable de la provisión de necesidades básicas a todos los miembros de la comunidad: agua, alimentos, electricidad, generados por unidades móviles de electricidad, transporte y equipamientos de trabajo pesado como grúas, tractores, camiones etc. Por lo tanto, es de suma importancia la preparación y actualización de mapas, depósitos, listas de recursos existentes y su ubicación en la comunidad. Los miembros voluntarios de los equipos logísticos deben estar capacitados y tener las licencias requeridas para conducir camiones, operar tractores y grúas. Ellos estarán en comunicación directa con la dirección en la sede por medio de teléfonos celulares y contacto electrónico, pero por lo general se encuentran brindando asistencia directa en el lugar de la emergencia donde se requiere su ayuda directa e inmediata.

Organigrama ECE

Figura 1. Equipo Comunitario de Emergencia (ECE) – Organigrama Organizacional

El equipo de Comunicación e Información Pública son los ojos y oídos de la comunidad en el sobrellevar y desarrollo de cualquier emergencia. El equipo por lo general comparte la sede con el presidente del ECE con el fin de recibir y transmitir información de manera fehaciente e inmediata. El equipo debe tener acceso a la mayor cantidad de canales de comunicación de masas como sea posible, ya sea tecnología de telecomunicaciones móviles de circuito cerrado de televisión, radio local, sistemas de telefonía y acceso por medio del Internet a las redes sociales, sitios web y bases de datos. Los miembros de este equipo deben estar capacitados para transmitir la información de una manera tranquila y clara, tranquilizando a la población incluso cuando la noticia brindada es de connotaciones catastróficas. Los dos objetivos principales del equipo Comunicación Pública e Información son convertirse en la fuente fidedigna de información precisa y mantener alta la moral y la motivación de la población para hacer frente a la situación de emergencia. Además, los miembros de este equipo debe saber cómo distribuir informes precisos y en forma no alarmante a los medios de comunicación nacionales e internacionales como canales de televisión, periodistas radios locales, y otros medios de comunicación masiva.

El equipo Ciudadanos, Familia y Comunidad se encarga de brindar ayuda a los residentes no sólo durante la emergencia, sino también a largo plazo luego de que haya pasado la misma. Por lo tanto, el equipo debe mapear de antemano a la población de acuerdo a su ubicación geográfica en la comunidad y de acuerdo a las necesidades especiales de ciudadanos con requisitos particulares. El equipo tiene que estar familiarizado con los departamentos locales de asistencia social y las medidas que habrán de adoptar en caso de emergencia. En muchos casos, tienen que ser capaces de ponerse en contacto con el Instituto de Seguridad Social con el fin de ayudar a la población perjudicada a recibir sus servicios y compensaciones. Este equipo también debe estar preparado para proporcionar actividades de distracción y utilización del tiempo libre, a la población general y a niños y menor en situación de  estrés. Deberán se capaces de brindar ayuda y adiestramiento a través de diferentes técnicas y actividades de relajación para afrontar el estrés. Trabajadores sociales, psicólogos y profesionales afines deben ser miembros del equipo referente  Ciudadanos, Familia y Comunidad.

El equipo Educación, Cultura y Juventud está a cargo de los infantes, niños y jóvenes de la comunidad. Naturalmente, el equipo estará formado por maestros de edad preescolar, maestros de escuela, profesores y profesionales de la educación informal. Ellos deberán estar preparados para dar respuestas adecuadas según las edades y necesidades de los niños. Durante un evento a corto plazo, van a tratar de ayudar a los niños a sobrellevar la situación, de expresar sus sentimientos generados por esta vivencia traumática y aliviar el estrés. Durante un evento continuo a largo plazo,  serán responsables de mantener la calma entre la población de niños y jóvenes y ofrecerles actividades educativas y recreativas adecuadas.

El modelo ECE fue presentado a los líderes electos de cada una de las veinticuatro comunidades en el Consejo Regional de Hof Hacarmel. Dieciséis comunidades aceptaron participar en el programa de capacitación que se inició en el mes de noviembre del año 2009 y concluyó en el mes de julio del año 2010.

El Curso de Formación de Equipos Comunitarios de Emergencia

En el curso de capacitación de Equipos Comunitarios de Emergencias estuvieron representados delegados de dieciséis comunidades del Consejo Regional Hof Ha-Carmel principalmente por el director y vice-director de cada equipo. El curso consistió en diez sesiones de una hora y media cada uno a intervalos de dos o tres semanas y comprendió un ejercicio de simulación final de tres horas de duración. Los temas tratados durante el curso fueron: la resiliencia personal, familiar y comunitaria; definición y tratamiento del estrés y la ansiedad en situaciones de crisis y emergencias; normas y procedimientos en tiempos de rutina y tranquilidad y en situaciones disruptivas de emergencia; preparación y actualización de los archivos de los ECE; categorización de respuestas a diferentes tipos de eventos de emergencia; y la planificación del ejercicio de simulación de emergencia.

El curso de capacitación terminó en el ejercicio final de simulación en el mes de mayo del año 2010, en el que participaron representantes de doce de los dieciséis ECE que participaron en el curso. Muchos de estos participantes fueron representantes de los pueblos y comunidades que tuvieron que activar sus ECE durante el incendio del bosque en el monte Carmel pocos meses después. El objetivo del ejercicio final de simulación fue comprobar la preparación de los ECE para responder a cualquier emergencia que se presente de acuerdo con los procedimientos aprendidos y previstos. Para ello, se presentó un ficticio accidente masivo autobuses con decenas de víctimas fatales y heridos. Los directores y vice-directores de cada ECE tuvieron que ponerse en contacto inmediato con sus voluntarios e impartir instrucciones a los miembros de su equipo de acuerdo a los mensajes que el Departamento de Seguridad del Consejo Regional enviaba a sus teléfonos móviles. El ejercicio se inició con un mensaje de texto y los directores recibieron nuevas instrucciones cada veinte minutos para así activar a sus voluntarios locales de acuerdo a los seis diferentes equipos que conforman el ECE en sus comunidades. La información recopilada durante el ejercicio fue resumida para cada asentamiento en unos archivos de Microsoft Excel (véase Tabla 1). El ejercicio logró buenos resultados. Los equipos de voluntarios respondieron exitosamente en cada uno de los equipos. Sin saberlo, estos equipos comunitarios de emergencia se entrenaron para la real acción y actuación durante el mega incendio del bosque del monte Carmel.

Tabla 1
Ejercicio: archivo de recolección de datos

 

Nombre
de la Comunidad
Presidente VicePresidente Equipo
de
Seguridad
Equipo
de
Salud
Equipo
de
Logística
Equipo
de
Ciudadanos,
Familia,
Comunidad
Equipo de
Comunicación
Pública,
Información
Equipo de
Educación,
Cultura,
Juventud
Hora de
envío de mensaje
Tarea 1.
Hora de cumplimiento
Tarea 2.
Hora de cumplimiento
Tarea 3.
Hora de cumplimiento
Etc.

 

Los Eventos del incendio del Carmel desde la perspectiva ECE

El día en que el incendio se inició, el Oficial de Seguridad del Consejo Regional de Hof Ha-Carmel ordenó al ECE local del kibutz Beit Oren evacuar a su población. Durante los cuatro días que duró el incendio, el Consejo Regional evacuó otras siete comunidades. En total cuatro mil residentes fueron evacuados de sus hogares. Afortunadamente, no se registraron víctimas entre los ciudadanos del Consejo Regional de Hof Ha-Carmel aunque hubo algunas personas con complicaciones respiratorias debido al denso humo que envolvió toda la zona. En cuatro de las siete comunidades evacuadas, el ECE coordinó la evacuación masiva. En el kibutz Nir Etzion por ejemplo, el ECE junto con cuarenta y cinco voluntarios, se quedaron en el kibutz luchando contra el fuego y lograron salvar edificios y animales del fuego. El ECE estaba bien preparado. Tenían correctamente actualizadas las listas de la población y sus necesidades especiales. Por consiguiente, cada familia evacuada o individuo con necesidades especiales fue registrado y debidamente acompañados por un familiar o voluntario. Otro ejemplo de buena práctica fue del Moshav Megadim que también fue evacuado de acuerdo con el modelo de ECE. Familias enteras y ancianos fueron trasladados a refugios temporarios en zonas más seguras en los alrededores. También, en el kibutz HaHotrim el ECE se encargó de la población civil y les ayudó a evacuar el kibutz basandose en las listas de personas previamente compuestas. El equipo de logística  del kibutz ayudó en la lucha contra el fuego y el equipo de seguridad aseguró que ningún daño fuera causado a las viviendas vacías por vándalos oportunistas. La preparación en tiempos de rutina demostró a estas comunidades su verdadero valor.

En aquellas comunidades donde existían ECE y estaban listos para actuar, la evacuación fue fácil y mucho menos traumática para la población (ver El Informe del Contralor del Estado en el Incendio Forestal del Carmel, 2012). Según este informe, el ejercicio de simulación que se realizó en el mes de mayo del año 2010 por los equipos comunitarios de emergencia del Consejo Regional de Hof Ha-Carmel entrenó a sus miembros adecuadamente y así estuvieron preparados para actuar correctamente (p. 432). La Contraloría concluye que:

“… El establecimiento de Equipos Comunitarios de Emergencia es importante y eficaz. Se espera que el Consejo y los comités locales promuevan la capacitación y ejercicios de los ECE en su jurisdicción y provean los recursos adecuados necesarios para cumplir su función de la mejor manera posible “(pp. 433).

Hubo cuatro áreas adicionales que fueron evacuados en las que no habían equipos comunitarios de emergencia: dos escuelas-dormitorio, donde el equipo directivo y los profesores se ocuparon de la evacuación de los estudiantes, un pueblo de artistas y artesanos el que no contaba con voluntarios, y un pueblo árabe que evacuó niños, mujeres y ancianos a casas de familiares en otras ciudades, mientras los hombres se quedaron para luchar contra el fuego y salvar sus propiedades.

Durante el incendio, seis comunidades, dos escuelas-internados y dos hoteles fueron evacuados. Los ECE fueron alertados por la policía a abandonar sus comunidades durante la conflagración, pero ellos se negaron y se quedaron para salvar sus hogares y propiedades de las llamas. La Contraloría del Estado remarca en su informe que el Consejo Regional de Hof HaCarmel se organizó adecuadamente para la evacuación y concluye:

“A la luz de las medidas adoptadas por los ECE que ayudaron en la evacuación de la población y en la lucha contra el fuego, la Oficina de Contraloría considera que el Ministerio de Seguridad Interior, la Policía israelí y los bomberos deben examinar la forma de cooperar en tiempos de emergencia “(pp. 441).
 

Foto: Roni Sofer

Discusión 

Las situaciones de emergencia ocurren en todas partes del mundo, todo el tiempo y en forma inesperada. Las emergencias pueden ser causadas ​​por desastres naturales (incendios, terremotos, inundaciones, fenómenos climáticos, tsunamis, etc.), por acontecimientos relacionados con la situación de seguridad personal o nacional (guerras, ataques terroristas, bombardeos con misiles, etc.) ó por accidentes generados ó relacionados por los seres humanos (accidentes de ferrocarril, desastres ecológicos, contaminación masiva del aire, suelo y agua, explosión de reactores atómicos, etc.). Como siempre se espera un evento de emergencia inesperada, las distintas comunidades deberían estar preparadas para hacer frente a tipo de evento. El concepto de una “Cultura de Preparación” (Reut Institute, 2009) fue propuesto para explicar cómo generar la resiliencia en todos los niveles de la población civil.

La Cultura de Preparación implica la creación de una expectativa constante y consciente de situaciones de crisis en cualquier momento y en cualquier lugar para el individuo, la familia, una comunidad, e incluso para toda la nación. La Cultura de Preparación garantiza el desarrollo de la  resiliencia personal, familiar y comunitaria en todos los niveles. Los ECE que participaron en el curso de capacitación se prepararon, sin saber cuán pronto iban a utilizar lo aprendido, y lograron un rendimiento competente durante el incendio forestal del monte Carmel. La capacidad de recuperación personal y grupal alcanzado durante el curso les permitió a los miembros del ECE actuar adecuadamente durante los días del incendio y consecuentemente volver a la vida de rutina sin desarrollar síntomas post-traumáticos.

Durante el incendio, los equipos comunitarios de emergencia del Consejo Regional de Hof Ha-Carmel estuvieron principalmente involucrados en diversas actividades que fueron en parte pre-planeadas y también ejecutadas de acuerdo a las necesidades particulares que la situación de emergencia presentó en ese momento:

  • Alertaron y alistaron a los ciudadanos: En aquellas comunidades donde el fuego quemó parte de las casas y en aquellas comunidades en las que el humo dificultaba la respiración, los ECE operaron de acuerdo a las listas pre-existentes de la población, movilizando y transportando a la población a lugares seguros, centros comunitarios alternativos o casas de familiares en otras ciudades.
  • Los ECE proporcionaron información sobre posible evacuaciones de poblados y actualizaron a la población sobre los desarrollos situacionales en aquellas comunidades en las que aún no había llegado el fuego.
  • Organizaron los procedimientos de evacuación de acuerdo con el plan previamente preparado. La flota de autobuses del Consejo Regional de Hof Ha-Carmel, que normalmente transporta niños de ida y vuelta a las escuelas, tuvo un papel central en la evacuación de la población durante el incendio. Los equipos de logística y los equipos de la comunidad trabajaron juntos en este esfuerzo.
  • Permanecieron en contacto con las personas que fueron evacuados a otras ciudades. No fue suficiente evacuar a la población, sino que también fue necesario seguir en contacto con ellos dondequiera que se encuentren. Cuatro mil personas se dispersaron y necesitaban información y apoyo. Los ECE mantuvieron un registro de aquellos a los que se les asignó refugio fuera de sus comunidades con el fin de ayudarles. Y después que el incendio fue extinguido, los ECE tuvieron que comunicarse nuevamente con la población evacuada a fin de coordinar su regreso. En los casos en que los hogares de los ciudadanos evacuados fueron quemados, se estableció contacto con las distintas oficinas gubernamentales con el fin de hacer los necesarios arreglos de ayuda, incluyendo la compensación a largo plazo.
  • Se ocuparon de proteger la seguridad de la propiedad privada de los pueblos evacuados ya que debían evitar y prevenir que las casas sean saqueadas en las comunidades y pueblos que fueron evacuados. Los Equipos de Seguridad estuvieron a cargo de esta tarea.
  • Lucharon contra el fuego en los aledaños de sus pueblos. En el año 1998, hubo otro gran incendio en el bosque del monte Carmel en el que se quemó parte del Kibutz Nir Etzion. Desde entonces, el kibutz se ha estado preparando para el próximo incendio. Cuando el fuego se inició en el año 2010, el ECE activó la infraestructura ya preparada y obtuvieron extraordinarios resultados y evitaron mayores daños. En otros pueblos, los voluntarios trabajaron día y noche con camiones de bomberos muy viejos y equipos improvisados ​​con los que lograron también resultados relativamente exitosos.

El éxito de los ECE se debe a tres motivos claramente identificados:

  • En primer lugar, la mejor solución para cualquier amenaza inesperada es la formación y preparación de equipos de voluntarios entrenados a través de un curso relativamente intenso que les permita adquirir resiliencia personal y comunitaria. El costo del curso es insignificante en comparación con el alto precio pagado por la economía de la región ó del país después de un incendio. Por lo tanto, las asignaciones presupuestarias para la capacitación de los ECE serían la mejor inversión para hacer frente a la próxima situación de crisis ó emergencia.
  • En segundo lugar, la acción cohesionada de los voluntarios durante los cuatro días del incendio. Equipos correctamente preparados crearon entre ellos y en la comunidad en la que viven, un sentimiento de unidad y responsabilidad mutua que proporcionó la cohesión necesaria para hacer frente a situación de crisis creada por el incendio. Esos grupos de voluntarios que se quedaron juntos mientras el incendio duró, contribuyeron posteriormente a la rehabilitación y retorno de la calma a sus comunidades.
  • En tercer lugar, se logró el reconocimiento y la resiliencia creada  a nivel comunitario. Después del incendio, los miembros de las comunidades fueron compensados ​​psicológicamente por sus esfuerzos con el aprecio y el reconocimiento de sus vecinos. Los que participaron en la extinción de incendios o en ayudar a la población fortalecieron su propia resiliencia y recibieron un adecuado reconocimiento.

Recomendaciones 

La experiencia adquirida con el incendio forestal  del monte Carmel debe ser capitalizada y aplicada a otras áreas del país que preparan a la población para los próximos desafíos inesperados de nuevas situaciones de emergencia. Los ECE cumplieron los objetivos para los cuales fueron fundados. El Informe de la Contraloría del Estado concluye claramente que en aquellas comunidades en las que se activaron los equipos comunitarios de emergencia, fueron causados daños materiales, pero la población actuó en forma normativa y sin víctimas. A su vez recomienda que los municipios, los consejos regionales y locales y los ministerios del gobierno inviertan más recursos en la formación y capacitación de voluntarios como una forma apropiada de ahorrar gastos indebidos y salvaguardar la vida de los ciudadanos. Por lo tanto, las recomendaciones prácticas son las siguientes:

  1. Debe ser obligatorio el establecimiento de cursos de formación para ECE en cada área geográfica o comunidad en todo el país (ciudad, pueblo, kibutz, moshav, barrio, etc.). El Ministerio de Bienestar Social y el de Seguridad Interior deben ser responsables de las asignaciones presupuestarias para los cursos de formación.
  2. La red de comunicación entre los ECE y las fuerzas oficiales debe ser mejorado y actualizado para su óptimo funcionamiento en situaciones de emergencia. Existen hoy en día tecnologías altamente sofisticadas y desarrolladas que permiten un excelente flujo de la información si se planifica y prepara con anterioridad. Todos los miembros de un ECE deben estar provistos de un archivo informático al que se puede acceder en forma de archivo de copia impresa, ordenador de mesa ó portatil, discos portátiles o tecnología de nube. Estos archivos deben actualizarse al menos una vez cada seis meses. En caso de emergencia, todos los miembros del ECE deben ser capaces de abrir los archivos y comenzar a funcionar en el lugar.donde se encuentren.
  3. Los equipos de logística deberán estar dispuestos a proveer equipos, apoyo a la infraestructura y alimentos a los miembros de los equipos de emergencia, a la población general que está en peligro, y a las fuerzas de seguridad que actúan en las zonas damnificadas. El conocimiento de la topografía y la zona es de máxima importancia en caso de emergencia. Estos equipos deben estar capacitados para brindar primeros auxilios, soporte básico de extinción de incendios, y esfuerzos logísticos diversos.
  4. Los voluntarios son un recurso inconstante. Van y vienen influenciados por los acontecimientos de la vida diaria y sus situaciones particulares. Su disposición para llevar a cabo tareas depende de muchos factores tales como sus obligaciones de trabajo, situación de salud y roles familiares que deben cumplir. Por lo tanto, el reclutamiento constante de nuevos voluntarios y la actualización de las listas de voluntarios son una necesidad constante. Por ejemplo, listas actualizadas deben estar disponibles con el propósito de pago de seguro e identificación de los voluntarios. De acuerdo a la ley israelí, los voluntarios deben estar debidamente registrados para recibir la cobertura económica y social del Seguridad Nacional durante su servicio voluntario.
  5. Las situaciones de emergencia nacional que se produjeron en Israel durante los últimos diez años han demostrado claramente que es necesario preparar a la población para proporcionar respuestas rápidas y eficientes sobre una base local. Para ello, es de máxima urgencia la capacitación y formación de equipos de emergencia comunitarios tantos como sean posibles. El incendio forestal del monte Carmel y las tareas realizadas por los Equipos Comunitarios de Emergencia sirvieron como una base de estudio exitosa. El gobierno y las instituciones nacionales deben seguir la promoción, mantenimiento y desarrollo de las habilidades de los ECE para estar listos ante cualquier situación de emergencia que pueda ocurrir.

Según Flint y Brennan (2006), si el programa de ECE ha de ser eficaz, debe ser adaptable a diferentes niveles de marcos organizativos y debe representar ampliamente a la ciudadanía que se pretende proteger y servir. Los roles de los ECE están ayudando a las distintas comunidades rurales y urbanas, a prepararse para las emergencias a venir por medio de la capacitación sostenible de estas comunidades. El objetivo de los ECE es alcanzar su potencial como herramienta de la comunidad sostenible a largo plazo, promoviendo la participación comunitaria  ampliamente y renovarse en la formación y desarrollo de la comunidad cívica comprometida consigo misma. A nivel regional, la gestión de desastres de la comunidad debe ir más allá del actual énfasis que se le da al terrorismo y la seguridad nacional. La política actual de confrontación de desastres debe proporcionar fondos y experiencia a las comunidades  en la planificación de la mitigación de dichos desastres. También Simpson (2001) recomiendas la viabilidad de los Equipos Comunitarios de Emergencias (ECE) en programas en los EE.UU. En particular, las autoridades deben fomentar la integración de ECE en los planes de respuesta de emergencia del gobierno y así ampliar la utilización de estos grupos en actividades que no sean de emergencia. Además, la institucionalización a nivel local / regional, la financiación del gobierno, los “campeones” locales / regionales, que tienen una amplio programa ECE en la región pueden mejorar el programa y hacerlo más eficaz.

Bibliografía:

Javier Simonovich

Profesor y Decano de estudiantes en el Yezreel Valley College, Israel.

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