Aspectos básicos de seguridad en la planificación de grandes eventos

Foto: Miguel Ángel Álvarez Marrero

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Miguel Ángel Álvarez Marrero

Licenciado en Pedagogía por la UNED y estudiante de Derecho; Subinspector en la Policía Local de la Comunidad de Canarias.

En la sociedad actual, en la que cada vez son más habituales y frecuentes la organización y celebración de convocatorias públicas, culturales o de ocio, tales como conciertos, eventos deportivos o de cualquier otra índole, se hace necesario que cada vez prime más la seguridad en la organización de actos de gran afluencia de público, para prevenir cualquier eventualidad que ponga en riesgo la salud y seguridad personal de los asistentes. Para ello es necesaria la coordinación de todas las administraciones públicas y del personal destinado a cubrir estos eventos, así como de las empresas de servicios privados, tanto de emergencia como de seguridad privada. De ello depende que se minimicen los posibles riesgos y se planifiquen las alternativas ante posibles eventualidades durante la celebración de los mismos.

Cada vez que se organiza un gran evento, tanto en la vía pública como en un recinto acotado, se deben organizar y planificar los diversos servicios que tienen que velar por la seguridad de los asistentes. Para ello, la organización que pretenda celebrar un espectáculo público, que origine la concentración de un gran número de personas, deberá elaborar un plan de seguridad para coordinar a todo el personal interviniente en el evento, donde se reflejarán las funciones que cada organismo y su personal deben desarrollar; situación y localización, director de ese plan y números de teléfonos del director y equipos de emergencias.

En este plan se especificará el tipo de evento a desarrollar, si se admiten menores o no, si se dispensarán bebidas alcohólicas o no.

Se reseñará, especialmente, la ubicación y señalización de las vías de evacuación, los recursos humanos y materiales con los que se cuenta para hacer frente a los riesgos y su localización. Concretando las personas responsables en cada uno de sus ámbitos (sanitarios, bomberos, policía, seguridad privada) y las que ejerzan facultades de dirección o coordinación.

Foto: Miguel Ángel Álvarez Marrero

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Junto con los protocolos de intervención en caso de emergencia, principalmente, figurarán los protocolos de detección, alarma y control del inicio de cualquier emergencia, protección, evacuación y auxilio y los protocolos de intervención coordinada con los servicios públicos de seguridad, además de las zonas seguras de reunión en caso de emergencia y evacuación.

Es fundamental, atender a otros servicios dentro del plan de seguridad, como son los siguientes:

  • Especificar el aforo y el personal que lo controla.
  • Los puntos o zonas seguras de reunión en caso de emergencia y evacuación.
  • La determinación y ubicación de los servicios de asistencia sanitaria.
  • Dispensar las suficientes condiciones de higiene y salubridad, por lo que se dispondrá de servicios higiénicos independientes.
  • Estado de las puertas de evacuación, que deberán estar en correcto estado de funcionamiento y libres de obstáculos, y dispondrán de señales indicativas de dirección hacia las zonas de evacuación que serán fácilmente visibles por los usuarios.
  • Existirá un alumbrado de emergencia, por si se produjera una interrupción del servicio.
  • Se producirá un control en el acceso para evitar aglomeraciones, la entrada de objetos peligrosos y que se ocupe la zona de la vía pública y se puedan producir molestias a los viandantes o al tráfico.

Por otro lado, no es suficiente elaborar un documento donde quede constancia o se reseñen los aspectos citados, es necesario y de capital importancia efectuar reuniones previas con la suficiente antelación antes de la celebración de un evento con todos los responsables de los diferentes equipos intervinientes en la seguridad de cualquier actividad de esta magnitud, para que se expongan los criterios a seguir y consensuar las actuaciones a llevar a cabo. En la seguridad de las personas no caben las improvisaciones y todo detalle debe ser estudiado y analizado con la suficiente antelación.

Foto: Miguel Ángel Álvarez Marrero

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Otro cuestión fundamental desde un punto de vista multidisciplinar, es que el personal que forma parte de los diferentes equipos y que participa en la preparación y atención de las situaciones de emergencia reciba una formación común con el fin de aliviar el impacto a la salud, como prevenir la aparición de consecuencias psicológicas negativas de los profesionales intervinientes, y lograr mejoras rápidas para el bienestar individual y colectivo. Adquirir la experiencia y competencias necesarias para que desarrollen una labor eficiente, promoviéndose el trabajo en equipo y en ambientes multiculturales.

Estimulándose la capacidad para trabajar bajo presión y la habilidad para tomar decisiones. Todo ello posibilitará una mayor profesionalización, un mejor rendimiento y un equilibrio saludable de la vida laboral, social y familiar.

Las situaciones de emergencias graves suelen provocar caos y confusión, por lo que los profesionales de todos los ámbitos, que atienden directamente a las personas afectadas, deben estar formados para actuar profesionalmente, inspirando confianza y tranquilidad.

Igual importancia tiene el disponer en una emergencia de la logística suficiente para la evacuación y atención de las posibles víctimas, como son el abastecimiento, avituallamiento, albergue, reposición de medios materiales a los equipos de intervención, apoyo en el traslado de la población a zonas seguras y su alojamiento.

Dentro del grupo logístico deberán figurar, entre otros, los siguientes:

  • Protección Civil.
  • Grupos de Emergencias y Salvamento.
  • Servicios sociales municipales y de otras Administraciones.
  • Voluntarios de distintas agrupaciones acreditados.
  • Cruz Roja y otras ONG reconocidas por la Dirección del Plan.
  • Cualquier otro Organismo, Empresa o Institución con recursos sociales aplicables.

Actualmente las entidades públicas, tanto a nivel estatal como autonómico y local, han venido creando y actualizando sus propias normativas sobre medidas de seguridad en eventos multitudinarios en aras de conseguir la plena protección de las personas desplazadas a este tipo de actos, con ello queda reflejado y patente que el objetivo de conseguir una seguridad óptima ha ido evolucionando desde hace pocos años y que todos los sectores de la sociedad se han de involucrar en la consecución de tal objetivo.

 


 

Bibliografía:

  • Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil.
  • Decreto 98/2015, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de la Comunidad Autónoma de Canarias (PLATECA).

Miguel Ángel Álvarez Marrero

Licenciado en Pedagogía por la UNED y estudiante de Derecho; Subinspector en la Policía Local de la Comunidad de Canarias.

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