Claudio Robles: Perspectivas actuales sobre Trabajo Social Forense en Argentina

Claudio Robles

Claudio Robles

Doctorando y Magister en Trabajo Social. Especialista en Criminología. Lic. en Servicio Social. Completó su formación en Psicología Social. Docente e Investigador UBA-UNLaM.

Autor de “La intervención pericial en Trabajo Social” (2004); “Supervisar ¿para qué? Lo oculto tras la resistencia” (2011) y “Trabajo Social como elección profesional” (2013).  Coautor de “Lo grupal en la intervención, la docencia y la investigación en Trabajo Social” (2019); “La supervisión en Trabajo Social” (2004) y “El trabajo con grupos. Aportes teóricos e instrumentales” (2008). Coordinador y co-autor de “Trabajo Social en el campo jurídico” (2013); “Familias y homoparentalidad” (2016) y “Trabajo Social y Enfoque socio-jurídico” (2019). Autor de numerosos trabajos presentados en jornadas y revistas científicas.

Perito oficial de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires. Supervisor.

Ha realizado numerosas presentaciones como disertante en jornadas y congresos y dictó más de 100 cursos en universidades de la Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay y Bolivia y en numerosos colegios profesionales de Argentina y Costa Rica, así como en diversos organismos del Poder Judicial de Argentina.


¿Cómo podrías definir el Trabajo Social Forense?

Entiendo el TSF en tanto especialidad del Trabajo Social que tiene por objeto el abordaje de los problemas sociales en la instancia jurídica institucionalizada y otras organizaciones que interactúan en el proceso judicial. La noción “forense” remite a fórum, es decir el foro, el lugar público donde se impartía justicia en la Antigua Roma. El TSF incluye la práctica pericial y otras, no circunscriptas a la evaluación diagnóstica.

Desde mi perspectiva no es posible pensar dicha especialidad por fuera de las instancias que participan del proceso legal, cualquiera sea su materia y el momento de su intervención.

¿Qué cambios advertís en los últimos años respecto de esta especialidad en Argentina, tanto en el ámbito laboral como en la formación de trabajadores sociales en esta temática?

Los cambios han sido numerosos y profundos. Es importante destacar la creación de tres Especialidades en TSF en la Argentina, en las universidades nacionales del Comahue, La Pampa y Litoral, respectivamente.

El campo jurídico ha constituido un espacio dominante de intervención profesional, ampliándose la cantidad de colegas que fueron incorporados/as en el fuero de Familia.

La temática forense ha ocupado un mayor espacio en las propuestas de capacitación de posgrado, lo que ha fortalecido esta Especialidad y el valor de sus aportes al abordaje de los problemas jurídicos.

¿Pensás que el Trabajo Social Forense comporta algo más allá de los peritajes?

Sin dudas ello es así. Está fuera de toda discusión que la práctica forense no se restringe a la práctica pericial, que por supuesto la incluye, pero no la agota. A mi juicio, la necesidad de establecer esta diferenciación fue producto de las novedades editoriales recién empezado el nuevo siglo, cuando dos de las tres obras referidas al campo forense en la Argentina (una de ellas de mi autoría) pusieron el foco en la pericia social. Creo que este hecho motivó a otros/as colegas a pensar lo forense más allá de la pericial social, motivando el nacimiento de nuevas publicaciones de la especialidad. Lo cierto es que nunca se sostuvo que lo forense se limitara a lo pericial. Coincido absolutamente con la necesidad de comprender que el campo socio-jurídico debe incorporar instancias que no integran el ámbito tribunalicio, incluyendo organizaciones de asistencia penitencia, postpenitenciaria, organismos de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes, entre otros. Aquello que a mi juicio no resulta aceptable es considerar que toda práctica de asesoramiento socio-jurídico integra el TSF. Va de suyo que la práctica del Trabajo Social incluye, muchas veces, orientaciones y/o intervenciones en el campo educativo, sanitario, gerontológico, de salud mental y otros, lo que no implica, en modo alguno, que se trate de TSF. Es en tal sentido que creo conveniente distinguir entre la perspectiva socio-jurídica que acompaña muchas veces las intervenciones del Trabajo Social y el TSF en tanto especialidad del Trabajo Social.

¿Qué opinión te merece la inclusión de esta especialidad en la formación de carreras de grado de Trabajo Social?

Los planes de estudios de las carreras de grado no suelen posibilitar el desarrollo de contenidos con mayores niveles de especificidad como es el caso del TSF, a pesar de lo cual creo factible incluir estos contenidos en seminarios electivos u optativos como existen en las currículas del nivel superior. Entiendo que es un modo de introducir a los futuros/as colegas en la temática y despertar mayor interés por esta especialidad.

Así como en procesos judiciales se valora el daño físico y psicológico, también se valora el daño social, ¿qué impresión tenés acerca de la valoración del daño social en situaciones traumáticas?

Inicialmente debo decir que me parece indispensable incluir este tópico en la valoración de todo daño. Existe un daño social que los episodios traumáticos también producen en tanto hechos disruptivos en la vida de las personas y las familias y que resulta poco evaluado en la tarea forense. He podido intervenir en algunas causas de daños y perjuicios derivadas de la muerte accidental o violenta de una persona, para evaluar el impacto de dicho suceso en el grupo familiar, incluyendo las repercusiones sociales y económicas que esa pérdida produce a corto y largo plazo. La segunda cuestión es profundizar en la elaboración de protocolos que aborden el estudio del daño social desde una perspectiva científica, tarea que aún es muy incipiente en la Argentina, cuestión que quizá explique la escasa demanda de este tipo de estudios en la práctica forense.

¿Tuviste experiencias de Trabajo Social Forense en el ámbito privado? ¿Cómo te resultaron?

Mi experiencia independiente en esta materia está relacionada en dos niveles bien diferenciados. Por un lado, mi participación como perito de parte y como consultor técnico en causas judiciales y, por otro, mi intervención como supervisor individual y grupal en temas del campo jurídico, tanto del fuero de familia como penal.

El Trabajo Social tiene un campo fructífero en materia de asesoramiento especializado a abogados/as que litigan en materia civil y penal, principalmente, y se trata de una actividad que debería ser profundizada por cuanto constituye un aporte relevante al estudio de los problemas sociales llevados al campo jurídico. Conozco unas pocas experiencias de estudios jurídicos que contratan trabajadores/as sociales para recibir ese asesoramiento especializado.

En materia de supervisión, es necesario promover este dispositivo como parte de la intervención forense. Nuestra práctica suele ser individual, salvo algunas excepciones, y ello hace necesario disponer de espacios para pensar lo que hacemos, cómo y por qué lo hacemos. Vengo dedicándome a la supervisión externa desde hace más de 15 años, tanto a nivel individual como grupal, con resultados muy alentadores.

Claudio Robles hablando de pie con letrero del Consejo Profesional de CABA

Claudio Robles hablando de pie con letrero del Consejo Profesional de CABA

¿Cuáles serían las principales diferencias que observas acerca de práctica del Trabajo Social Forense en los ámbitos público y privado?

En mi opinión, la inclusión de la especialidad en el ámbito público es un deber del Estado y siempre voy a propiciar la ampliación de espacios del Trabajo Social, en general, en los organismos público-estatales, donde se expresan las necesidades de las mayorías. Aunque desarrollo prácticas profesionales a nivel privado, me siento particularmente orgulloso de desempeñarme en el ámbito público en forma ininterrumpida desde hace 40 años. Con ello quiero plantear que no se trata de prácticas sustituibles. Las prácticas forenses privadas generalmente van a requerir de prácticas estatales que las validen. En materia de intervención pericial, por ejemplo, para el servicio de justicia, el lugar que ocupa la evaluación forense oficial es irremplazable, de allí su centralidad por sobre otras evaluaciones, incluso las realizadas en instituciones públicas, como es el caso de los informes técnicos criminológicos realizados por los servicios penitenciarios.

En el Trabajo Social Forense en el ámbito privado, ¿ubicas algún dilema ético en los peritajes de parte?

Estimo que es indispensable atender a los aspectos éticos (siempre es necesario hacerlo) puesto que la pericia de parte o la consultoría técnica propuesta por una de las partes en un litigio no pueden confundir respecto a la intencionalidad de la intervención profesional, que nunca estará orientada por atender a las necesidades de las partes sino guiada por la imparcialidad, puesto que el trabajador/a social es un auxiliar de la justicia y no defensor o representante de la parte que lo propone, como afirma Witthaus. Si bien el tema de la imparcialidad es controversial, como afirma Josep Aguiló-Regla, no se trata de equidistancia entre las partes, ni de un punto medio, sino de la independencia frente a las partes y el objeto del proceso. Va de suyo que no hablamos de neutralidad valorativa ni de objetividad, que son ilusiones impuestas por el positivismo. El TSF ocupa un lugar de intermediación entre las demandas ciudadanas y las instituciones efectoras de políticas públicas, pero dicho lugar no es de conciliación, ni de objetividad, ni mucho menos de verdad, sino que está permeado por lo ético-político.

¿Cuál te parece el mayor aporte que realiza el Trabajo Social Forense en el ámbito de la justicia penal?

Los aportes del TSF en la justicia penal son numerosos, pero el más importante de ellos es contextualizar socialmente la conducta que merece reproche penal. Las agencias estatales de control punitivo se rigen por un proceso de selectividad penal a través del cual se seleccionan las personas sobre las que recaerá la sanción penal, excluyéndose a otras. En este sentido, el TSF tiene la obligación ético-política de aportar una lectura integradora acerca de la infracción penal, que no se agote en la responsabilidad individual del sujeto y que incluya la multidimensionalidad del fenómeno.

Frente a casos de muertes traumáticas ¿Cómo describirías el rol del Trabajo Social Forense?

Toda muerte traumática en tanto hecho disruptivo en la vida de un sujeto y su familia es capaz de ocasionar una diversidad de situaciones conflictivas que merecen ser explicadas y analizadas científicamente. La inserción del sujeto al medio social puede verse profundamente alterada, con consecuencias económicas, afectivas y sociales. El TSF puede contribuir a la comprensión de dichos fenómenos y ofrecer alternativas de abordaje para su contención y elaboración, dependiendo de las posibilidades que marcan las incumbencias profesionales en cada institución donde nos desempeñamos.

Cuando esa muerte traumática ocasiona serios perjuicios económicos en el grupo familiar, el aporte del TSF puede contribuir de manera efectiva para la determinación de medidas indemnizatorias que meritúen el efecto de la pérdida de esa vida.

¿Cómo definirías la autopsia social?

Se conoce como autopsia social al estudio forense realizado en forma retrospectiva, indirecta y post mortem sobre una persona cuya muerte es dudosa, debiendo establecerse si se trató de una muerte accidental, un suicidio o un homicidio. Toma su nombre de su similar utilizado en la Medicina y también en la Psicología, donde se alude a la autopsia psicológica. En la Argentina y en la región hispanoparlante no existen estudios rigurosos acerca de este tema sino alusiones circunstanciales, deviniendo el uso de la autopsia social casi inexistente. Desde una perspectiva victimológica, la autopsia social puede contribuir a perfilar la historia vital de la víctima, cuestión que muchas veces abordan las pericias sociales. Estimo que para aludir a autopsia social se requiere de una sólida fundamentación de esta categoría, así como el uso de protocolos que permitan validar las conclusiones arribadas, ausencias estas que quizá explican su omisión en el TSF.

¿Qué desafíos crees que enfrenta el Trabajo Social Forense en la actualidad?

Creo que son varios y en diferentes niveles. Existe un primer desafío que es fortalecer el TSF por medio de una rigurosa formación de posgrado, cuestión que también compromete a otras instancias, como es el caso de la mayor oferta de Especialidades en TSF. Esto permitirá, al menos a futuro, constituir planteles de profesionales expertos/s en la temática, lo cual redundará en intervenciones más eficaces, cualquiera sea el espacio donde debamos intervenir dentro de esta especialidad. Los colegios profesionales también tienen allí una importante tarea puesto que podrían emitir certificaciones de especialidad, tal como ocurre en la provincia de Córdoba.

Un segundo desafío lo ubico en la necesidad de integrar redes de TSF. La pandemia que estamos atravesando hizo posible durante 2020 realizar algunas interesantes experiencias de intercambios a nivel nacional, que es preciso fortalecer para luego proyectarse hacia redes internacionales, como es el caso de otras especialidades del Trabajo Social, por ejemplo a nivel grupal.

Un tercer desafío nos involucra a todos/as quienes participamos de esta especialidad, para dar a conocer nuestras experiencias de intervención a través de diversas publicaciones, que constituirán el fundamento de nuestras intervenciones forenses.

Portada de tres libros de la autoría de Claudio Robles

Portada de tres libros de la autoría de Claudio Robles

¿Qué podrías contarnos acerca de tu último libro editado “La intervención pericial en Trabajo Social?

Este libro se editó en el año 2004 y tuvo tres reimpresiones, lo que indica que ha sido bien recibido por el colectivo profesional. Pero luego de tantos años y de los cambios sustantivos que trajo en nuevo Código Civil y Comercial de la Nación me pareció necesario actualizar y ampliar esa primera edición, revisando incluso algunas cuestiones teóricas sobre las que pude incluir algunas críticas. Esta nueva edición ya está lista para su publicación, que seguramente ocurrirá en el transcurso del 2021. Básicamente se incorporan en esta segunda edición los cambios en materia de divorcio, uniones convivenciales, régimen de comunicación y cuidado personal de los/as hijos, adopción y otros, así como incorporé nuevos aportes metodológicos, en especial referidos a las técnicas en la entrevista.

 

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